miércoles, 6 de agosto de 2008

ANIMO QUE TODAVIA FALTA.

La vida es como una larga carrera que debemos recorrer de punta a punta, como un combate de muchos “rounds”, en los que a veces ganamos y nos sentimos seguros y otros en los cuales estamos concientes de haber perdido y nos sentimos tristes y abatidos. No conocemos la extensión total de nuestra prueba, lo que si podemos estar seguros es que si estamos vivos es porque todavía falta, por eso hoy quiero darte ánimos para seguir adelante, no importa cual haya sido el tropiezo con que te hayas encontrado, piensa que como ese habrá otros, pero que también habrá intervalos de paz y de satisfacciones y que por sobre todo no debemos parar, no debemos darnos por vencidos, debemos luchar hasta el final, para poder decir como San Pablo: “He combatido el buen combate, he terminado mi carrera, he guardado lo que depositaron en mis manos. Solo me queda recibir la corona de toda vida santa con la que me premiará aquel día el Señor, juez justo; y conmigo la recibirán todos los que anhelaron su venida gloriosa” ( 2 Tim 4, 7-8)

Debemos procurar sacar provecho de las derrotas, de las contrariedades, siempre las habrá, unas veces ganamos y nos felicitan y nos premian y otras perdemos y entonces nos critican y se apartan de nosotros, así es el mundo, pero recuerda que eres Católico, eres de Cristo, no somos de este mundo, no le pertenecemos al mundo ni el mundo nos pertenece a nosotros, entonces ¿Qué puede importarnos que el mundo nos rechace? Nuestro único deber verdadero es con Dios, sólo con El es necesario estar reconciliados, solamente a El necesitamos tener de nuestro lado, El es nuestra fortaleza, El es la fuerza que nos levantará de la lona en que hemos caído y nos regresará al combate de la vida.

Cristo murió por nosotros, por tanto nosotros tenemos que vivir por El, no por nosotros mismos. Tanto en los momentos buenos como en los momentos de pena debemos tener presente a Cristo, en unos para agradecerle y en otros para refugiarnos en sus brazos, porque la vida la debemos a El y el combate que estamos luchando lo podemos vencer es con su ayuda, pidiendo la luz del Espíritu Santo para que nos de las fuerzas necesarias para defendernos y para volver al ataque.

Animo, amigo o amiga que lees estas líneas, todavía falta camino por recorrer, el Señor nos llama cada mañana cuando el sol aparece en el horizonte, y nos anima a levantarnos, a continuar, a seguir luchando, no abandones, cada día es una nueva oportunidad que se nos brinda, recuerda que El siempre estará allí para perdonar tus pecados, para aliviar tus enfermedades, para rescatarte y para colmarte con su gracia y su ternura.

Que la paz y la bendición de Dios llegue a todos sus hogares.

© Gustavo Carias