lunes, 23 de enero de 2017

Ella está vestida



Esta hermosa verdad en mi la puedo reflejar con este hermoso poema que justo me enviaron hoy.

Feliz día y que el Proverbio 31:25 también se haga carne y vida en ti, como se ha hecho en mi.

Espe.


PRECIOSO POEMA DE SARAMANGO...

 ¿Que cuántos años tengo? - ¡Qué importa eso ! ¡Tengo la edad que quiero y siento! La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido... Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos. ¡Qué importa cuántos años tengo! ¡No quiero pensar en ello! Pues unos dicen que ya soy viejo otros "que estoy en el apogeo". Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos. Ahora no tienen por qué decir: ¡Estás muy joven, no lo lograrás!... ¡Estás muy viejo, ya no podrás!... Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños, se empiezan a acariciar con los dedos, las ilusiones se convierten en esperanza. Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. y otras... es un remanso de paz, como el atardecer en la playa..

¿Qué cuántos años tengo? No necesito marcarlos con un número, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas... ¡Valen mucho más que eso! ¡Qué importa si cumplo cincuenta, sesenta o más! Pues lo que importa: ¡es la edad que siento! Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos

¿Qué cuántos años tengo? ¡Eso!... ¿A quién le importa? Tengo los años necesarios para perder ya el miedo y hacer lo que quiero y siento!!. Qué importa cuántos años tengo. o cuántos espero, si con los años que tengo, ¡¡¡aprendí a querer lo necesario y a tomar, sólo lo bueno!!!


domingo, 22 de enero de 2017

El no te golpea


Luego de leer esto y recordar que he vivido toda mi vida en una sociedad mayormente machistas donde el mal trato a la mujer estaba instaurado desde el núcleo de la familia como algo normal, pero al cual me negué toda mi existencia por considerarlo insano y dañino como ciertamente lo es, en mi empeño de dar una luz de esperanza a quienes lo necesiten desde esta vitrina, creo imperante hacer un llamado de atención y reflexión sobre lo dañino y destructivo que son los extremos de géneros como lo son el machismo y el feminismo. 

Siempre supe que eso no estaba bien, que no era nada normal ni sano tratar a una mujer o a cualquier persona así, violencia es violencia, como la pongan, aunque la quieran normalizar y aunque la adornen con lazos y le pongan los mas hermosos papeles de regalo. Humillar o querer humillar a una mujer y que esta se deje humillar y mal tratar de esa manera, no es, ni nunca es, ni será ni cariño y menos amor, será sumisión autoimpuesta, resignación, es acostumbrarse a la vejación disfrazada con los colores y las palabras del amor.

Quizás cuando tanto el machista como la feministas sumergidos en su dolor, su rencor e inseguridades dejen de serlos para que así puedan ser hombres y mujeres de bien alejados de la violencia en cualquiera de sus presentaciones, quizás puedan conocer, vivir y recorrer el camino del gratificante y satisfactorio verdadero amor.


Espe.

sábado, 21 de enero de 2017

Por lo que vale la pena llorar




Hay cosas por las que vale la pena llorar, incluso llorar de risa, pero hay cosas por las cuales no, siempre supe la diferencia, llorar por una película emotiva de Disney es por algo que vale la pena llorar, llorar viendo un final triste de una película hermosa como la que acabo de ver, que muestre el amor haciéndome recordar como es y a que se siente el amor verdadero, es algo por lo cual vale la pena llorar, llorar viendo a tus hijos felices de la emoción cuando han logrado sus metas, es algo por lo que vale la pena llorar y cuando ellos te dicen con palabras hermosas y gratificantes lo bello y lo grande que significas para ellos, es algo por lo que vale la pena llorar, que eres su ejemplo a seguir, su inspiración, es algo por lo cual vale la pena llorar, llorar de tristeza porque esa mascota que tanto cuidaste y querías se ha ido para nunca más volver, es algo por lo que vale la pena llorar y recordar, y hasta llorar solamente porque necesitas llorar, es algo por lo que vale la pena llorar, pero llorar de rabia o por sentirte la persona más estúpida del mundo no es algo por lo que valga la pena llorar, llorar por un amor que no te valoró o no te valora, es algo por lo que no vale la pena llorar, son lagrimas de aprendizaje, son lagrimas que te dicen no vuelvas a cometer el mismo error porque volveremos a ti y nos tendrás de nuevo recorriendo sin que quieras tu rostro, lagrimas que te susurran en su recorrido, aunque no valgamos la pena solamente dependerá de ti que nosotras no volvamos a ti, teniendo ellas toda la razón, siempre la tuvieron.


Si hay que llorar, llora por lo que vale la pena, llora de risa, de emoción, y de alegría, llora por bellos y sinceros recuerdos que no volverán, de satisfacción y porque el increíble y emocionante amor ha tocado de nuevo las puertas de tu vida y porque se mantiene allí como una suave caricia que hace latir tu corazón, o porque lo recuerdas como lo más hermoso, tierno y verdadero que has vivido, hay cosas por lo que vale la pena llorar, pero hay cosas por las cuales definitivamente no.


Espe.

viernes, 20 de enero de 2017

Es genial!!




Hoy amanecí mas que agradecida especialmente con Dios por haberme apartado de mi vida a gente mala y a la gente toxica, en mis enseñanzas cristianas siempre me inculcaron que todos somos hijos de Dios y que debemos ver la cara de Dios en cada rostro que pase o comparta un pedazo de nuestra vida y eso intente hacer por tantos años, incluso los que me hicieron daño a profeso los perdonaba como Dios manda hacer y lo hice, entendiendo perfectamente que si no perdonaba quien se hacia el mayor daño era a mi misma, era y es totalmente cierto, pero si de algo que le tengo que agradecer a Dios es haberme alejado a personas malas, de las personas que fingen que son buenas pero son malas en su corazón y especialmente de las personas toxicas.

Han pasado los años sigo siendo la misma pero ya Dios me hizo una protección automática y fantástica a ese tipo de personas, me hizo intolerante a la maldad, a la negatividad y a toxicidad de las personas, y es genial!!

Espe.

jueves, 19 de enero de 2017

martes, 17 de enero de 2017

Amor verdadero

- Gabriel García Márquez


Al encontrar esta frase tan hermosa en el Internet inevitablemente me hace escribir estas palabras, me hace pensar en papa, y en el único hombre que realmente me amó, si puedo medir cómo debe ser el amor verdadero de un hombre hacia una mujer lo puedo medir por el amor que me brindo mi padre, como el que me brindo ese hombre que no valoré por encontrarme inmersa en un error que me cegaba, en una atadura que me bloqueaba. Un hombre que me amó, que no me hizo llorar, un hombre que me trataba como lo que soy, era un amor sutil que a pesar de su condición de hombre y de su gran poder, fue un amor tierno, cariñoso, sensible y respetuoso, que cuidaba cada detalle, cada palabra y donde no faltaba un día donde yo no recibiera un detalle en señal de que me pensaba y de que me amaba, quizás no fue eterno pero fue, un amor verdadero.

No creo en el “amor” cruel, en el que te dice que te ama mientras te hace llorar, en el amor egoísta que es infiel, maltratador, mentiroso o bejativo, ni por todos los perdones, ni por todos los años que pasen juntos, un amor así nunca será amor verdadero.

Quizás mi tiempo sea corto sintiendo y viviendo un amor verdadero, incluso el que tuve con mi padre donde los años pasaron tan rápido que parecieron pocos, pero prefiero que sea corto pero verdadero, corto pero recordando que si fui amada y bien amada, y si tengo que confirmar la veracidad de la existencia del amor verdadero que le puede tener un hombre a una mujer, la confirmo!, porque no solo lo sentí, si no lo viví, no solo por el gran amor que mi padre me brindó con su honradez y su gran ejemplo a pesar de lo difícil y duro que tuvo que vivir en su incomprensible vida que yo si logré entender, fue un hombre cabal que hasta sumergido en el engaño fue honrado y correcto a pesar de la gran dificultad que tuvo que afrontar, me siento tan orgullosa de haber tenido un padre como el que tuve, su alegría, su jocosidad, su responsabilidad, sus enseñanzas, su buen corazón, su incansable don de servicio, de ayudar, su dejarme ser, sus juegos, su cariño, sus cuidados, por abrirme el mundo, por enseñarme a ser yo misma, por enseñarme a que si puedo y ser ese gran amor verdadero que me brindó en cada paso que la vida me permitió compartir con él, es el mayor tesoro que mi corazón atesora con el mayor cuidado y al que defiendo como el mejor hombre y excelente padre que fue, el me enseño entre sus errores y sus aciertos, que es el amor verdadero.


Un padre que nunca me hizo llorar, pero nunca he dejado de llorar su ausencia en mi vida, dejaste una huella tan profunda, que nadie la ha podido superar, le agradezco por enseñarme, vivir y hacerme conocer el más hermoso, real, tierno, gratificante e inmenso amor verdadero en mi vida. 


Espe. 



A mi Felicidad